jueves, 9 de febrero de 2012

Volvamos a creer

¿Porque cuando crecemos nos volvemos tan duros, tan ciegos?
Siempre que recuerdo mi infancia puedo ver a una personita terca, caprichosa y rebelde. Que cuando le decían "Esto no se hace" lo hacía. Cuando todos decían "Es imposible" ella demostraba que nada era imposible si querías lograrlo de verdad. Que caía pero volvía a levantarse así sean miles de veces. Una niña que creía en el AMOR verdadero, ese amor eterno. Que soñaba sin importar lo absurdo que podía llegar a ser para los demás. No buscaba la perfección porque creía que TODO era perfecto a su manera. No lloraba por nada mas que algún golpecito por jugar y amaba SONREIR con y sin motivos. No seguía una moda, era única, transparente, algo ingenua, inocente, pura...
Y hoy, hoy me miro al espejo y no comprendo en que me convertí, observo a mi alrededor y me veo igual que ellos, que todos los que me rodean.
Ya no poseo esa ternura, esa sonrisa. Ya no creo en lo eterno, ni en el amor, ya no sueño sin limites y no creo que todo sea posible. Traiciono cada una de mis palabras y a esa niña que alguna vez fui.
Mi pregunta es ¿En que momento nos convertimos en esto? ¿Cuando cruzamos esa linea donde nos transformamos en estos estereotipos tan básicos, clones de algún ser sin luz...? ¿Cuando ese mundo de COLOR
ES donde jugaba se volvió tan GRIS y tormentoso? ¿ En que momento sufrimos tanto que nos tornamos tan fríos?
Mientras busco alguna respuesta a tantas preguntas, de vez en cuando, cuando me recuesto sobre el pasto, cierro los ojos para volver a ver, aunque sea solo en mi mente, a esa niña en la que reinaba por sobre todas las cosas, la esperanza.