domingo, 9 de diciembre de 2012


Comienzan a caer las paredes de un mundo que creía perfecto y ya no existe lugar a donde correr.
Ayer te amaba, y creía en lo eterno, como hoy cambió todo, no lo puedo comprender.
Se apagan las luces, no encuentro el camino ideal, ese camino que siempre me llavaba hasta vos.
Pierdo la cuenta de las lagrimas que caen, pierdo la cuenta del tiempo perdido, el tiempo ganado, de aquello vivido.
Y llegamos hasta acá, sin llegar a nada.
Quizá me equivoque, quizá no te necesite, pero se que así no se puede seguir.
Quizá la espera fue tan larga, demasiado larga para mi.
Hoy el silencio me clava un puñal, hoy ya no creo poder continuar. 
Aunque admito, te espero, a pesar de que fui yo quien buscó este final.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Por un tiempo, para siempre.

Pensé en soltarte la mano, pero al instante entendí que así no actuaría yo. Pensé en gritarte mis verdades para no estallar, pero esa jamas fue mi forma de ser. 
También pensé en irme por un tiempo, pero "un tiempo" en el amor resulta ser un "para siempre", y si en cambio, tu me pedías ese tiempo yo moriría, entonces opté por seguir aquí. 
Pensé en correr, gritar, romper, pero nada de eso cambiaría las cosas.
Y de pronto recordé que el único lugar donde podía ser yo misma, feliz y real, era a tu lado, y ahí comprendí que es el único lugar donde quiero estar por un tiempo, para siempre.

Dar vuelta al destino, elegir otros caminos, el propio, el tuyo y el mio, de eso se trata crecer. 
Se trata de cambios, algunos los vemos, y otros creemos que siguen igual. 
Buscar las respuestas a tantas preguntas, buscar una nueva forma de andar. 
Perder de a poco el miedo a la nada, al sueño, y a todo aquello que pueda llegar. 
Abrirse de mente y alma ante todo, dudar de lo obvio, llegar mas allá.