martes, 21 de octubre de 2014

Ojala dejaras de doler a mi recuerdo, o a mi olvido que te recuerda cada 19,cada mes.
Pero hay cosas que duelen justo cuando no las recordás, justo donde creíste haberlo superado todo.
A fin de cuentas, qué queda después del olvido más que recuerdos bloqueados que renacen en silencio, o en un grito.
Después de todo estás ahí, o acá, lejos y a mi lado, como quien ve al cielo sobre sí, pero no puede alcanzarlo.
Hoy llegué a contar la segunda promesa rota, o la tercera, la cuarta, la infinita. Y ¿cuántas mas?
Hoy perdí la cuenta de cuánto cuesta suplicar amor cuando ya no hay donde buscarlo.
Hoy perdí algo mas que las ganas, que la razón, que el corazón. Hoy perdí la esperanza de que el perdón fuera cambio, pero es repetición.
Y hoy, como último, me voy.