Pensé que me equivocaba, aunque supongo que solo creí eso porque lo dijiste vos, porque creía en vos mas que en nadie, incluso mas que en mi.
Hoy retiro lo dicho, ojala no vuelva a verte mas (hablo desde el dolor, no existe el rencor en mi diccionario), mejor perderte y tenerte lejos, que encontrarte otra vez.
El que falla no tiene perdón, o quizá si, pero hasta acá llegué hoy. Andate lejos, va a ser mejor, y perdéte por ahí, donde no sepa nada de vos, ni vos de mi, ni vos de mi.
Y no hables mas, no opines mas, libertad no es solamente hacer lo que querés. ¡Dejame ser, dejame en paz!
No eches culpas, hacete cargo, sacate la careta de una vez, no por mi, por vos. ¡Hacelo por vos!
Y andate lejos, por favor. No me nombres, no te acuerdes, olvidate como hiciste siempre, siempre igual!
Según vos soy culpable de todo, según yo, también, pero hasta acá llego hoy.
¿Te hago mal? Soltame, empezá a volar, y volá de mi cielo.
Y si por cosas del destino, si por esa mala suerte que creaste vos, mañana nos volvemos a cruzar, no me sonrías, no me saludes, no creas que se quien sos, porque dejé de conocerte a partir de hoy.
¿Quien sos? No se.
¿A donde vas? No me importa, mientras sea lejos de mi aire.
¡Andate ya!

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