Hoy llegué a contar la segunda promesa rota, o la tercera,
la cuarta, la infinita. Y ¿cuántas mas?
Hoy perdí la cuenta de cuánto cuesta suplicar amor cuando ya no hay donde buscarlo.
Hoy perdí algo mas que las ganas, que la razón, que el corazón. Hoy perdí la esperanza de que el perdón fuera cambio, pero es repetición.
Y hoy, como último, me voy.
Hoy perdí la cuenta de cuánto cuesta suplicar amor cuando ya no hay donde buscarlo.
Hoy perdí algo mas que las ganas, que la razón, que el corazón. Hoy perdí la esperanza de que el perdón fuera cambio, pero es repetición.
Y hoy, como último, me voy.
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