Y acá estamos, cara a cara otra vez, frente a nuestras miserias, desnudando hasta en lo mas profundo el alma, el corazón.
Y, ¿que me importa si después de decirte cuanto te amo tengo que llorar?
Después de todo es la verdad, mi verdad. Podrás reírte en mi cara cuando lo sepas, pero voy a estar tranquila porque no callé lo que sentía, y te voy a olvidar, tan fácil y rápido como cuando te comencé a amar.
En cambio, vos, vas a burlarte, pero vas a seguir pensando en que alguien te amo. Vas a quedarte con la duda de si era cierto o no. Vas a pensar día y noche en lo que pudo ser. Te van a perseguir mis fantasmas, hasta que por fin te enamores sin pensarlo, sin querer, justo como me pasó a mi.
Pero para entonces, yo ya me habré olvidado para siempre, después de todo cuando hay destiempo en el amor, siempre duele.
Y como dicen, la vida es una rueda, y tarde o temprano gira, y ahí es cuando todo vuelve... lo bueno, lo malo y lo que nunca existió.
No hay comentarios:
Publicar un comentario