Señalas con el dedo al pasado buscando burlarte de él, culpandolo de tus males, de tus acciones, de tus errores. Cerras los ojos, tropezas y caes, por no ver, mirá como estás, mirá donde estás. Dejá de engañarte para ser feliz, porque esa "felicidad" dura demasiado poco, tarde o temprano la cadena se rompe y ahí ya no hay vuelta atrás.
No hay comentarios:
Publicar un comentario